martes, 12 de septiembre de 2023

Verano 2023

Muy buenas!

Un año más, toca redactar sobre cómo ha ido -fotográficamente hablando- la temporada de verano. En general, por mi zona de campeo en Aragón, ha sido un verano muy flojo y muy escaso. De hecho, ha sido posiblemente uno de los veranos más escasos (fotográficamente hablando) desde hace bastante tiempo. Sin embargo, ni de lejos ha sido un verano de pocas fotos y pocas experiencias. Vayamos por partes...

Este año, la cosa empezó con muchas ganas, como de costumbre, pero con la gran libertad de tener autonomía para moverme por la zona. Y en una buena mañana de principios de julio, dando buena cuenta de ella, pude acercarme hasta Farlete para echar una sesión de fotos de carraca. Una especie que hacía años que se me resistía y que por falta de tiempo, nunca había podido hacer. Quiero agradecer, una vez más, a Borja Duarte por permitirme vivir esta experiencia.

Carraca europea · Coracias garrulus
 

Alguna tarde tocó probar suerte con las gangas, otro año más. Sim embargo, la temporada inició con abundantes lluvias que impidieron poder hacer fotos en varios días y empeoraron los escenarios de las balsas, que sumado a la poca colaboración de las gangas, resultó en unos días bastante poco productivos.

Chova piquirroja · Pyrrhocorax pyrrhocorax


Un buen 12 de julio, emprendí un viaje en tren hasta Madrid, donde esperaba un avión para pasar las siguientes dos semanas recorriendo toda Islandia en busca de aves. Este viaje, gestado desde el principio por Samuel de la Torre, tenía como objetivo fotografiar a algunas de las especies reproductoras más emblemáticas de la isla, además de alguna sorpresa más. El 13 de julio, de "madrugada" (puesto que no había noche como tal), llegamos a Keflavík y las primeras aves tardaron muy poco en dejarse ver.

Chorlito dorado europeo · Pluvialis apricaria

Charrán ártico · Sterna paradisea

Ostrero euroasiático · Haematopus ostralegus


Al día siguiente, la actividad no cesó. En nuestro camino hacia el norte, en un un magnífico lago, echamos toda la tarde fotografiando numerosas especies en unas condiciones (si bien apestosas y húmedas) ideales. 

Chorlitejo grande · Charadrius hiaticula

Colimbo chico · Gavia stellata

Aguja colinegra · Limosa limosa islandica




Archibebe común · Tringa totanus

Correlimos común · Calidris alpina



Un servidor pasando un "buen" rato fotografiando limícolas sobre el lodo mojado, maloliente y viscoso de una laguna.


Gaviota tridáctila · Rissa tridactyla

Gavión hiperbóreo · Larus hyperboreus


Durante los siguientes dos días, estuvimos adentrados en los Vestfirðir (fiordos del este), donde reinaba una calma y una pureza salvaje inexplicable. Los profundos fiordos de esta región se encontraban repletos de aves, así como algunos animales únicos que nos esperaban allí.


Frailecillo atlántico · Fratercula arctica

Alca · Alca torda



Pero sin duda, el mejor momento ocurrió llegando a esta zona. Uno de nuestros objetivos principales más codiciados durante este viaje, el zorro ártico, también era uno de los que menos expectativas teníamos en ver. Sin embargo, la cosa fue bien, muy bien. El primer zorro ártico nos esperaba a pocos metros de la carretera. Así fue con el segundo, y el tercero. Al final de estos dos días, fueron un total de 8 individuos de zorro ártico, que si bien fueron todos observaciones a media-lejana distancia, las vivimos con grandísima alegría.

Zorro ártico · Vulpes lagopus


Parte del equipo pajarero durante la observación del primer zorro ártico. Foto: Paula Alonso. De derecha a izquierda: Samuel de la Torre, Ricardo Rodero y un servidor.

En una observación llegamos a ver hasta tres ejemplares, dos de los cuales eran cachorros. 





Los siguientes cuatro días, fueron quizá los más productivos de todos. Acomodados en las cercanías del lago Mývatn, las horas haciendo fotos a numerosas aves, no fueron pocas. Una de las primeras especies que nos permitió tener formidables momentos en su proximidad, fue el zampullín cuellirrojo, acompañados de otras aves alrededor.

Zampullín cuellirrojo · Podiceps auritus

Agachadiza común · Gallinago gallinago


Cisne cantor · Cygnus cygnus


Y unas pocas horas más tarde, pudimos disfrutar de un grupo de 3 colimbos grandes muy cerca nuestro. Escucharlos cantar y llamarse entre ellos mientras las cámaras casi echaban humo, junto con nuestra primera observación de halcón gerifalte instantes mas tarde, fue uno de los mejores momentos del viaje, sin lugar a dudas.


Colimbo grande · Gavia immer



Y para terminar de colmatar el día, los primeros porrones islándicos, patos haveldas y patos arlequines hicieron acto de presencia.

Porrón islándico · Bucephala islandica

Pato havelda · Clangula hyemalis

Al día siguiente, tocó hacer una salida para avistar ballenas. La tarde, muy animada, estuvo protagonizada por ballenas jorobadas, marsopas y muchas aves marinas. 

Ballena jorobada · Megaptera novaeangliae







Pero para disfrutar de aves marinas, la mejor experiencia estaba por venir. Entrados ya en el círculo polar ártico, una mañana pudimos gozar de una de las mejores aves de toda Europa. y geográficamente, más difíciles de fotografiar. Un precioso ejemplar de mérgulo atlántico supuso el  mejor momento del viaje y el protagonista de una corta (pero intensa) mañana entre miles y miles de aves marinas.

Mérgulo atlántico · Alle alle


Falaropo picofino · Phalaropus lobatus


Correlimos oscuro · Calidris maritima






De regreso ya hacia el sur, una rápida parada en una carretera de grava fue necesaria para poder fotografiar a un lagópodo alpino, especie que habíamos visto anteriormente pero de forma muy efímera.

Lagópodo alpino ·  Lagopus muta


Y aunque no tan efímera fue nuestra segunda observación de halcón gerifalte, todavía nos daba vueltas en la cabeza después de haber tenido a tal rapaz delante de nuestros ojos.

Halcón gerifalte · Falco rusticolus islandus

Con el viaje ya llegando a su fin, los últimos días estuvimos en compañía de más aves marinas... y no tan aves. Las focas fueron verdaderos protagonistas en la zona del glaciar Vatnajökull, y verlas nadando despreocupadas y curiosas entre pequeños icebergs fue una verdadera experiencia.





Zarapito trinador · Numenius phaeopus


Arao aliblanco · Cepphus grylle



Laguna glaciar



Barnacla cariblanca · Branta leucopsis







De vuelta por Aragón, la situación en la zona había empeorado más respecto a cuando marché. No sólo había llovido tanto que las balsas estaban completamente llenas (imposibilitando el poder esconderse en la mayoría de ellas, y en las que sí, con un escenario mucho peor y con las aves entrando a mayor distancia), sino que además, durante los siguientes 10 días sopló el cierzo sin parar. Con rachas de entre 25 y 40 kms/hora de media tanto por la mañana y por la tarde, fueron unos días bastante frustrantes debido al hecho de tener poco más de dos semanas antes de dar por finalizada la temporada de fotos de verano y marchar a Teruel y no poder siquiera el intentar hacer fotos.  

Alcaraván común · Burhinus oedicnemus


Ganga ibérica · Pterocles alchata



Ganga ortega · Pterocles orientalis

Andarríos chico · Actitis hypoleucos

Andarríos grande, con deformidad en la pata comiéndose un Triops cancriformis

Perdiz roja · Alectoris rufa


Chorlitejo chico · Charadrius dubius

En este punto, a mediados de agosto tocó ir a la campaña de anillamiento del carricerín cejudo (Acrocephalus paludicola) en la laguna del Cañizar, en Teruel, un año más organizada por Javier Sanz. Pese a que la laguna estaba seca y la previsión era que hubieran muy pocas capturas, no fue del todo así. Con una variedad bastante buena, de 45 especies y más de 1900 aves anilladas, fue una estancia muy agradable. Y aunque el frío (tuvimos mañanas de escarcha y hasta 2,8ºC) y la ausencia de carricerines cejudos bajaba un poco los ánimos, no faltó ni entretenimiento ni ganas. Agradecer desde aquí una vez más a Javier por su buena disposición.

Abriendo redes por la mañana.

Collage de (casi) todas las especies capturadas.

Una vez de vuelta en Caspe, aunque cansado, las salidas para ver aves no faltaron. Si bien el campo estaba un poco desanimado, la presencia de mochuelos y otras aves era de agradecer.

Mochuelo europeo · Athene noctua

Y alguna sorpresa, un poco más grande que un mochuelo...

Lechuza común · Tyto alba


Haciendo balance, este verano, si bien escaso de fotos y un poco frustrante en ciertos momentos por Aragón, ha sido realmente enriquecedor. Conocer nuevos territorios, salir a diario por el monte, salir a anillar cada día durante dos semanas y observar aves, muchas aves, ha supuesto sin duda una experiencia inolvidable. Más de 200 especies de aves observadas, 18.000 fotos, más de 40 horas en hide, varios miles de kilómetros y muchas, muchas horas en el campo, son sólo un resumen de lo que han sido estos últimos dos meses.

Una vez más, agradecer a mi familia por su imprescindible apoyo, así como a todas las personas que hacen todo esto posible. 

Hasta la próxima!


viernes, 9 de junio de 2023

Preludio de verano

Entre semana santa y el ya cercano fin de curso, he ido dando algunas vueltas por mi zona habitual de campeo en los Monegros y otros lugares. La productividad en cuanto a fotos ha sido bastante baja, pero eso ha servido para poder invertir más tiempo en ir preparando algunas cosas de cara a verano.

Después de semana santa, hice una pequeña escapa de fin de semana al Pirineo que tenía planeada de tiempo atrás. No fue especialmente fructuosa (en cualquier caso, menos de lo que querría), pero aun así fueron un par de buenos días en compañía de mirlos capiblancos, verderones serranos y otras aves forestales y alpinas.

Herrerillo capuchino · Lophophanes cristatus

Verderón serrano · Carduelis citrinella



El regreso a tierras aragonesas fue probablemente antes de lo que tenía previsto. Después de mi cumpleaños, decidí tomarme unos días libres para intentar atar algunos cabos sueltos que habían quedado de semana santa. 
El primero y en el que me centraré aquí, fue el de fotografiar a los sisones saltando en los Monegros. Tengo una premisa personal, y es que no voy a ningún hide comercial de ninguna especie que no pueda fotografiar por mi propia cuenta. Aunque no se vea, opino que el mérito que tienen las fotos detrás es muy importante para disfrutar haciéndolas. Y de hecho, este año hice muy buenas fotos de sisón en mi zona de campeo. Sin embargo, hay un pequeño problema: por donde yo me muevo, los sisones no saltan. Y siendo un comportamiento que tenía muchas ganas de observar y fotografiar, me desplacé más hacia el noroeste de la comarca, donde quedan ejemplares que practican esta parada nupcial, para echar una mañana con Hides de Monegros. Quiero agradecer nuevamente desde aquí a Borja por su atención y hospitalidad, pues fue una mañana realmente agradable.

Sisón común · Tetrax tetrax








Y si con los incesantes saltos y cantos de los sisones no había quedado claro, los cernícalos primilla estaban dispuestos a mostrarnos que la primavera, la sangre altera.

Cernícalo primilla · Falco naumanni

Y de pollos va la cosa! Una tarde fui en busca de búhos chicos, y aunque ningún adulto se dejó ver, un gracioso y sorprendido polluelo no tuvo más remedio que posar.  Y al  día siguiente, tocó una breve jornada de anillamiento en uno de los últimos nidos de búho real de la temporada. 

Búho chico · Asio otus


Búho real · Bubo bubo


Un par de semanas más tarde, el pollo de búho chico estaba ya bastante más crecido.


Y ya para terminar, un fin de semana sumido en una intensa revisión de cajas nido, tanto de lechuza como de carraca, culminó con el anillamiento de un par de pollos de águila real. 

Águila real · Aquila chrysaetos


Así es como se ve una garra de pollito sobre una mano humana (no pequeña precisamente...)

La próxima entrada será ya para finales de agosto, narrando un poco cómo ha ido la inminente temporada de fotos de verano por tierras monegrinas, un año más. Hasta entonces, queda un último empujón para finalizar el trimestre y cambiar definitivamente de aires por un par de intensos y calurosos meses (acompañados de más y mejores fotos). Hasta entonces... ¡Hasta la próxima!